Tratamientos con Ozono Médico
En nuestra consulta aplicamos técnicas de ozonoterapia médica de forma personalizada, atendiendo a las dolencias y necesidades concretas de cada paciente.
Oxigenación celular y activación del sistema antioxidante
La terapia sistémica consiste en la administración controlada de ozono a través de la sangre, mejorando la oxigenación de los tejidos y regulando el estrés oxidativo. Este tratamiento estimula el sistema inmunológico, mejora la circulación y es eficaz en múltiples patologías crónicas.
- Fatiga crónica
- Enfermedades autoinmunes
- Enfermedades neurodegenerativas
- Enfermedades virales
- Síndrome de fatiga post-COVID
Alivio local del dolor y la inflamación
Consiste en la aplicación directa de ozono médico en zonas musculares o articulares afectadas por dolor o inflamación. Esta técnica mínimamente invasiva es eficaz, segura y bien tolerada. Ayuda a reducir la inflamación, aliviar el dolor y mejorar la movilidad articular sin necesidad de recurrir a fármacos agresivos o tratamientos invasivos.
Cicatrización más rápida y sin complicaciones
En casos como el pie diabético, úlceras infectadas o heridas de difícil cicatrización, el ozono se aplica mediante una bolsa hermética que se coloca sobre la zona afectada. Esta técnica permite una acción directa del ozono sobre los tejidos dañados, acelerando el proceso de curación, disminuyendo la carga infecciosa y mejorando notablemente la circulación periférica.
- Fatiga crónica
- Enfermedades autoinmunes
- Enfermedades neurodegenerativas
- Enfermedades virales
- Síndrome de fatiga post-COVID
Refuerzo inmunológico
Fortalece las defensas naturales del cuerpo frente a infecciones y virus comunes.
Efecto antiinflamatorio
Disminuye la inflamación de tejidos y ayuda a aliviar dolores persistentes.
Regeneración tisular
Favorece la recuperación de tejidos dañados mediante estimulación celular regenerativa.
Estrés oxidativo
Regula el exceso de radicales libres y refuerza el sistema antioxidante.
Equilibrio del sistema nervioso y alivio del estrés crónico
La estimulación transcutánea del nervio vago es una terapia no invasiva que se realiza mediante un pequeño dispositivo colocado en la piel, normalmente en la zona del cuello o la oreja.
Este tratamiento activa de forma controlada el nervio vago, una vía clave en la regulación del sistema nervioso autónomo. Su aplicación ayuda a mejorar el equilibrio emocional, reducir el estrés crónico y aliviar dolores persistentes. También se ha demostrado útil en casos de ansiedad, depresión leve, insomnio, fatiga crónica y algunas alteraciones digestivas funcionales.
Al tratarse de un procedimiento seguro, indoloro y sin efectos secundarios relevantes, es ideal como terapia complementaria para mejorar el bienestar general del paciente.